
Fue la recompensa. Javi Martínez ha hecho gala durante toda la celebración de su condición de navarro y de ayeguino. De navarro acordándose de los Sanfermines y portando el pañuelico durante los primeros minutos en su condición de campeón y de ayeguino, al llevar en ese pañuelo el escudo de su localidad natal y al pedir a sus veintidós compañeros que le firmasen la bandera de su pueblo. Ayer sus vecinos le devolvieron el cariño.
- ¿Cómo se siente?, ¿se esperaba esto?
Me siento muy bien. No me habían comentado nada, me habían dicho que no iba a haber nadie en casa y esto es muy emocionante. La verdad que es una gran sorpresa.
- ¿Mejor este recibimiento que el de lunes en Madrid?
Para mí, sí. Más emocionante, esto es Ayegui y me llega más, es mi gente. Aunque lo de Madrid fue impresionante.
- Además, le hemos visto haciendo gala de su pueblo en todas las televisiones nacionales con la bandera.
Eso siempre, siempre. A Ayegui lo llevo siempre en el recuerdo.
- Eres uno de los 23 jugadores que han quedado campeones del mundo en toda la historia del fútbol español. ¿Le ha dado tiempo a pensar lo que supone?
No, no todavía no hemos asimilado lo que hemos conseguido y estamos todavía asimilándolo.
- Le hubiera gustado disfrutar de algún minuto más.
Estar ahí era un premio y ya poder ser campeón es la leche aunque no haya podido jugar más.
- ¿Se imaginó alguna vez que iba a llegar hasta aquí?
No, no. Es un sueño y nunca te lo imaginas, los que hemos estado ahí no sabemos la suerte que tenemos.
- ¿Qué reto se pone ahora?
Seguir. Todavía queda mucho y vamos a intentar conseguir más cosas.
- ¿Por ejemplo la Eurocopa 2012?
Por ejemplo (se ríe).